31 dic. 2012

La vida critica... 59 - Una tira más optimista para terminar el año.

Como veréis esta niña no está llorando por los recortes, los impuestos, el estado del "malestar" ni todas las putadas que nos estan haciendo los politicos estos últimos años. Espero que a vosotros os suceda lo mismo y que, si llorais, sea de alegria por recibir un Año Nuevo lleno de esperanza y buenos deseos.
¡Feliz 2013 para todos!

29 dic. 2012

Mi vida en Bruguera 15 - Una noche inolvidable

Hace un tiempo conté la anécdota del primer viaje que hicimos a Ámsterdam, los dibujantes de nuestro país que trabajábamos para la revista Tina, y que en la cena con los editores, debido a tanta risa y el esfuerzo para no lanzarle a la editora sentada frente a mí, la sopa que tenía en la boca, me salieron un par de mocos que vio todo el mundo en aquel restaurante, y me avergonzó de por vida (Mi vida en Bruguera, capitulo 7 – Creaciones Editoriales). Pero no fue esto solo lo que me sucedió aquella noche.
En mis años de profesión dibujando historietas, mis personajes han sido expertos pilotos, arqueólogos, karatekas, en fin, cualquier cosa que hayan realizado lo han hecho perfectamente. Quiero aclarar que lo he dibujado, creo que correctamente, pero en la vida real no he podido hacer nada de eso, tan fácil para ellos. Incluso en algo tan sencillo para todo el mundo como bailar, yo he sido un verdadero petardo. Para disimular mi poca habilidad en este aspecto, cuando era joven e iba a una discoteca, hacía una parodia de Fred Astaire, Gene Kelly o John Travolta. Esto puede costarte un percance óseo o de exhibición involuntaria, como me sucedió a mí.
Debo aclarar que los editores de la revista nos invitaron para celebrar el 10º aniversario de aquella publicación pues, desde que trabajábamos para ellos los dibujantes de Creaciones Editoriales, habían subido sensiblemente las ventas. Eran los años dorados del cómic, no había crisis y las revistas se vendían en tirajes de sesenta o setenta mil ejemplares semanales, como mínimo. (Las de Bruguera llegaron a editar doscientos mil ejemplares semanales de cada una de las revistas) Ya veis como han cambiado las cosas.
Después de cenar nos llevaron a una discoteca donde unas luces laser, o lo que sea, permitían ver a las chicas en ropa interior, (es posible que en nuestro país existiera algo parecido, pero yo no lo había visto). Esto es tan solo una curiosidad, y el final de aquella noche apocalíptica para mí no llegó hasta que volvimos al hotel Okura, donde nos alojábamos. Como he dicho antes, siempre he sido un pésimo bailarín, que suplía mi falta de habilidad haciendo el burro y moviéndome como si tuviera un ataque epiléptico. Por esto sucedió lo que voy a contar.
Después de lo ocurrido en el restaurante, y pasar unas horas bailando y meneando el esqueleto como un poseso, llegó el relax en el vestíbulo del hotel.
Los editores, y la mayoría de dibujantes, estaban sentados en unos sofás y sillones confortables y yo, de pié frente a ellos, cuando oí la voz de Margarita, la secretaria de Creaciones Editoriales, que me llamaba con una gélida sonrisa  y la mirada perdida: “Edmond, mira para otro sitio, pero llevas la bragueta abierta…”
¡Ostia! Desde luego NO MIRÉ PARA OTRO SITIO, bajé los ojos rápidamente y vi que era cierto. Para rematar la noche, después del espectáculo que di en el restaurante estaba frente a los editores y redactoras, con LA BRAGUETA ABIERTA, como si hiciera publicidad de algún producto en oferta.
Después de subir la cremallera a la velocidad de la luz, busqué desesperadamente un lugar donde excavar un agujero para enterrarme y desaparecer. Los segundos parecían minutos y éstos horas. Supongo que, con los movimientos epilépticos que hice al bailar, la bragueta se abrió, pues os aseguro que yo no me di cuenta. Por suerte poco después terminó la noche, los editores se fueron a su casa y yo terminé en la habitación de Paco y Purita Campos que aún no han parado de reír con todo lo que me sucedió aquella noche inolvidable.
Ah, como he dicho al principio, he dibujado muchísimas historietas de caballos y jinetes expertos, también. La próxima semana explicaré mi experiencia real en el mundo de la equitación: lamentable y patético.

28 dic. 2012

La vida critica... 49 - Regimen despues de los excesos

No se si mucha gente habrá comido más de la cuenta estas fiestas, pues la "crisis" ayuda a cumplir con el regimen. En este aspecto los recortes del gobierno son un freno a las comidas excesivas. Yo he comido poco turrón y tengo el colesterol controlado sin ayuda de los politicos. Pero ellos hacen lo que pueden para que cada vez comamos menos.

26 dic. 2012

Telavision 8 - Todavía tenemos a Joaquin Prat con uno de sus concursos

Hoy es fiesta en Catalunya, San Esteban, y también en Gran Bretaña. Allí es el Boxing Day y espero que lo celebren mejor que nosotros, sin crisis.
Quedan aún bastantes páginas de esta serie que publicaré completa. Cuando termine seguiré con otras de mis preferidas para que podaís leerlas los que no lo hicisteis en su día.

24 dic. 2012

Una felicitación para el Parlamento

Un enviado del "Parlament de Catalunya" ha presentado un esbozo de la pregunta legal sobre el derecho a decidir. Al ser fiestas Navideñas, el escogido ha sido el típico "caganer" del pesebre catalán, que ha dejado unos turrones para que los parlamentarios celebren estas fiestas con la dignidad que merecen,

22 dic. 2012

Bon Nadal, Feliz Navidad, Merry Christmas para todos

Hace unos dias mandé esta felicitación a mis amigos: un "Christmas" afectado por la crisis y con cierta mala leche.
He descubierto que unos periodistas del diario "Ed Mundo" encontraro, buscando afanosamente en los archivos del estado, el "borrador" de un informe policial según el cual Papá Noel tiene una cuenta en Suiza.
En las imagenes vemos a los periodistas en su tarea. Lo que no está tan claro es si Papá Noel entra en el Banco en el que el Gobierno inyectó millones de €uros, a pesar de su mala gestión, o se los lleva a una cuenta en Suiza. Mañana, como siempre, la verdad en las páginas de "Ed Mundo".

21 dic. 2012

La vida critica... 48 - Otra tira de locos bajitos

Para que os divirtais un poco, a pesar de los recortes que nos hace padecer el gobierno. No sabemos de que familias provienen ni Rajoy ni sus eminentes ministros. Pienso que nos llevariamos una sorpresa si conocieramos su alrbol geneológico o, simplemente, de que arbol descendieron.

19 dic. 2012

Telavision 7 - Los concursos de television.

Desde hace muchos años una de las preferencias de los telespectadores son los concursos. Imagino que pocas personas recordarán a este popular presentador de TVE, desparecido ya. Por un centimo ¿Cómo se llamaba...? Unos segundos de expectación y.... ¡Joaquin Prat! ¡Mira que bien, acabo de ganarme un centimo! A mi los concursos me aburren y no los veo núnca, pero creo recordar que, en aquella época, veía alguno. Ah, y para hacer esta página tuve que ver los que hacía el popular presentador. (¡Je.je, ya hago igual que mi personaje!)

17 dic. 2012

La vida critica... 47 - Otra tira sin impuestos

Como os dije hace unos dias he sorteado una de estas tiras entre los seguidores de este blog y el afortunado es Overlok. Estoy intentando esribirte pero no lo consigo. Cuando leas esto ponte en contacto conmigo y te mandaré el dibujo. Si en unos dias no dices nada volveré a sortearlo.

15 dic. 2012

Mi vida en Bruguera 14 - El estudio de Republica Argentina

Hoy voy a contar dos historias de las muchísimas que sucedieron en el estudio que Editorial Bruguera tenía en la calle Republica Argentina.
Hace unos días Jaume Lerma me pidió que me pusiera en contacto con su amiga Pikeras Lapérfida. Su padre también había trabajado para Bruguera, pues era dibujante.
Nos pusimos en contacto y vi el Blog que Pikeras ha creado para publicar las obras de su padre, muchas de ellas realizadas, sin duda, en el estudio del que he hablado.
Yo nunca estuve allí. Como que hacía la publicidad de la editorial, junto a la redacción, recogía los guiones y los entregaba allí mismo. A Piqueras, como a muchos otros, tan solo les veía si coincidíamos el día de cobro en recepción, junto a la caja.
Casualmente hace unos días, hablando con Trini Tinturé, sobre anécdotas de aquel estudio, donde ella si trabajó, me contó una en la que el protagonista fue Piqueras. De esto hace unas semanas y no sabía que, días después, me pondría en contacto con su hija.
La cosa fue así, según me contó Trini: una mañana Piqueras llegó al estudio maltrecho porqué el tranviario de la línea que pasaba por allí, y les transportaba a todos, le dio un golpe con una barra de hierro en el hombro y no sabía por qué. Debía estar de mala leche por alguna razón y se desahogó con el pobre Piqueras.
Al llegar al estudio y verle en aquel estado, salieron todos como una brigada vengadora a esperar el tranvía, (solo pasaba uno y hacía la circunvalación). Cuando el conductor asesino les vio con escobas, reglas, incluso una enorme regadera de hierro, y a Piqueras en el centro aguantado por dos o tres de sus compañeros, aceleró y no paró, a pesar de la gente que esperaba inocentemente para subir al tranvía. Tenían calculado cada vez que tocaba pasar el tranvía por allí y volvían a bajar otra vez a la calle, y así todo el día. Inutilizaron una parada de aquella línea, pero todo el grupo se lo pasaron de coña.
La vida tiene casualidades curiosas. Cuando Trini me contó esta historia no imaginaba que, pocos días después, conocería a la hija de Piqueras.
Y la segunda historia que contaré de aquel estudio, la protagonizó nuestro inefable Vázquez. El también iba a trabajar allí a veces. El estudio estaba formado por dos pisos de la misma planta, o sea que tenía dos puertas que daban al mismo rellano.
Nuestro amigo fue en taxi hasta allí y le dijo al taxista que le esperara, pues bajaría pronto.
Al llegar al estudio se puso a dibujar en su mesa tranquilamente, mientras el pobre taxista esperaba pacientemente frente al edificio. No sé el tiempo que pasó, pero al fin preguntó al portero y subió a la planta del estudio a ver qué sucedía con su cliente.
Manolo, en su mesa, oyó las voces que daba el hombre y, mientras este estaba en la entrada, por una de las puertas, él recogió sus páginas y carpeta y salió por la otra puerta sin que el hombre se diera cuenta. Imagino que ya no debe estar allí después de tantos años.

14 dic. 2012

La vida critica... 46 - Todavia podeis verla sin pagar impuestos

Espero que el gobierno no se saque una nueva ley de la manga y nos haga pagar hasta por leer una de estas tiras de humor. Seguro que si encuentran la manera lo hacen. Ellos seguro que no pagarán nada y se subiran el sueldo.

12 dic. 2012

Telavision 6 - Otra vez la familia frente al televisor

Otra página de la familia frente al televisor. En aquella época no teniamos la crisis actual (hemos pasado otras) pero no contabamos con ministros como Wert, Gallardón o el mismo Rajoy, que parecen hacer meritos frente a Aznar para conseguir que no quede nadie en pie, ni con un minimo de alegría en este pais. Aznar no tuvo suficiente cuando metio la pata en las Azores, y con las armas de destrucción masiva, que aún quiere poner su desdichado sello en la crisis que actualmente vivimos, y que empezó con él. ¿Por qué no se van él y la FAES a las Azores otra vez y nos dejan en paz?

10 dic. 2012

La vida critica... 45 - Para aligerar la crisis, sin impuestos

Se acerca la Navidad y espero que leer estas tiras os ayude a pasar un rato más divertido. Llegan sin impuestos, ni recortes ni nuevas leyes de ministros de Incultura.

8 dic. 2012

Mi amigo Luis - Un proyecto que, de momento, no se ha realizado.

                                   MI AMIGO LUIS      (BARCELONA 1942)

Este fue un proyecto que presenté en Glenat y, en principio aceptaron, pero después no llegaron a realizar. Es una historia real que sucedió cuando era niño.

                                                          

            La historia empieza cuando Luis Yüte llega a mi casa, en la parte alta de Barcelona, con aspecto derrotado y le pide a mi madre que le dé el paquete que le entregó, tiempo atrás, para que lo guardara: es un disfraz para niño de un uniforme de la Policía Montada del Canadá. “Mi hijo ha muerto”, le dice a mi madre, que le escucha entristecida junto a su hijo (yo, naturalmente). La cara del niño, triste también, recuerda la primera vez que vio a Luis: venia de un viaje al Canadá donde fue para evitar que los “vendedores de una empresa de la competencia” se hicieran con el mercado de aquel país. La “otra empresa” eran los nazis, naturalmente.

            Luis era alemán y conoció a mis padres durante la guerra civil, pues vino a luchar en las Brigadas Internacionales. Al terminar la guerra en España y empezar la 2ª Guerra Mundial él continuó luchando como agente secreto, pero al lado de los aliados: era un demócrata y antinazi sobre quien pendían siete penas de muerte de Hitler. La gente creía que todos los alemanes eran nazis, pero hay que recordar que muchos no lo eran. Los judíos, gitanos, comunistas y demócratas, como Luis.

            El día que le conocí le entregó a mi madre el uniforme de Policía Montada para que lo guardara hasta que pudiese dárselo a su hijo, que tenia unos pocos años más que yo, que tenia cinco: estábamos en 1943.

            Cuando Luis venía era una fiesta para mí. Me sentaba en sus rodillas y me contaba historias de viajes que había realizado para luchar “contra la competencia”: Canadá, la India, Francia, Portugal…, pero siempre, después de cada viaje, volvía a mi casa y me contaba aquellas extraordinarias historias.

            Luis era uno de los más importantes agentes secretos de los aliados, y en Barcelona se libraron muchas de las sordas e invisibles batallas entre los dos bandos. Unos, los nazis, protegidos por el estado fascista de Franco, y los otros, los aliados, actuando en la clandestinidad. Luis se convirtió en el héroe de mi niñez y adolescencia.

            A veces escuchaba, detrás de la puerta, como Luis les contaba a mis padres alguna de sus historias, sin disfrazarlas como “luchar contra la competencia”, como cuando estuvo en Lisboa en busca del espía más importante de los Nazis, a quien habían dado la orden de buscarle y eliminarle. Al mismo tiempo, los aliados le dieron a Luis el mismo cometido: matar al espía nazi. Como otras veces la información le llegó a través de una especie de “garganta profunda” de aquella época, que le citó “en el lugar de siempre”: el cabaret “el Molino”. Oculto en uno de los palcos laterales aquel hombre le informó, como había hecho en otras ocasiones, de que un peligroso agente de los nazis había venido en su busca para acabar con él. Mientras el espectáculo continuaba, al fondo, con la popular “Bella Dorita” dirigiéndose a él con uno de sus típicos chistes verdes, el hombre desapareció como siempre.

            Luis preparó una trampa bien urdida: se dejó seguir por su enemigo hasta Lisboa y, una vez allí, coincidieron naturalmente en el mismo hotel y en la recepción. No había habitaciones suficientes, y Luis le ofreció a su enemigo compartir una, pues para algo eran compatriotas. Durante unos días se vigilaron mutuamente, buscando el momento propicio para cumplir su misión: acabar con el otro. Pero los días de convivencia, con largas conversaciones sobre Alemania, la guerra, el nazismo y la democracia, hicieron que Luis hablara francamente con su enemigo. Le dijo, mientras ponía su pistola sobre la mesa:”tu sabes quién soy y yo se quién eres tu en realidad. Los dos tenemos la misma misión: eliminarnos el uno al otro. Ahora que te conozco se que, aunque pienso que estás en el lado equivocado, eres un idealista como yo, y no soy capaz de matarte”. Ambos estuvieron de acuerdo y se separaron diciendo a sus jefes que no se habían encontrado.

            A pesar de ser un niño yo me daba cuenta de que Luis era un hombre extraordinario, y le quería como si fuera de mi familia. Me hacia reír verle, a veces disfrazado con una estrafalaria peluca, diciendo que era López, un comerciante de embutidos de Jerez, a pesar de su terrible acento alemán.

            En sus frecuentes visitas les pidió a mis padres que aceptaran ocultar a alguna de las personas a quien ayudaba a cruzar los Pirineos desde Francia. Una vez fue un piloto canadiense, otra un coronel de los “maquis”, incluso un científico que decían había inventado algo así como el radar. Pero una de sus visitas más emocionantes, para nosotros, fue cuando le dejo a mi madre un gran sobre con documentos procedentes de Francia, y una pistola. Nuevamente aquella especie de garganta profunda le citó en El Molino y le avisó de que la policía vendría a registrar nuestra casa pues habían recibido un chivatazo. Esta vez, al marcharse, “Bella Dorita” le gritará: “Este tipo debe ser marica. Cada vez que le hablo se marcha”.
La nota de aviso que mandó Luis llegó justo a tiempo de que pudieran desmontar la pistola y lanzarla por la ventana a un jardín contiguo, pero antes de que pudieran ocultar los documentos llamó la policía a la puerta. Preguntaron si conocían al coronel del “maquis” que estuvo en casa, y mis padres contestaron afirmativamente, pero que no sabían en absoluto que era una persona peligrosa. Mi madre les rogó que lo registraran todo no fuera que aquel individuo hubiese dejado algo oculto. Mientras decía esto abrió el cajón donde estaban ocultos los documentos y fue el único lugar donde no miraron.

            Cuando se marcharon mi madre puso los documentos bajo su falda y, llevándome de la mano, se dirigió a encontrarse con Luis al lugar donde él la había citado: el bar Amigó, en la esquina de Gran Vía con Urgell. Desde que salimos de casa fuimos seguidos por uno de los policías que habían realizado el registro. Al llegar al café, Luis nos esperaba sentado frente a una de las mesas. Después de explicarle brevemente lo sucedido, e indicarle que uno de los policías nos había seguido, Luis, con un gesto tranquilizador, se acerco a un tipo sentado en una mesa contigua. Poco después nos hizo un gesto para que nos acercáramos y nos sentamos junto a ellos. Aquel hombre era, ni más ni menos, que el jefe de policía de Barcelona. Luis consiguió convencerle de que era un comerciante alemán, que conocía a Luis Yüte, que era un hombre alto y pelirrojo (Luis era bajito y con el cabello blanco) y que actualmente no estaba en Barcelona.

            Mientras, el policía que nos había seguido y permanecía oculto en la calle, al vernos sentados en la misma mesa que su jefe, se marchó supongo que temiendo una bronca de su superior. Poco después el jefe de policía se marchó, no sin pedirle a Luis que si se enteraba del regreso de Luis Yüte se lo comunicara.

            Cuando estuvimos solos mi madre fue al lavabo y, a su regreso, le entregó los documentos que llevaba ocultos. Al despedirse, Luis le dijo que aquellos papeles eran vitales para el desenlace de la guerra: provenían de Normandía donde la resistencia francesa los había conseguido. Tiempo después supimos que habían sido vitales para el famoso DIA D y el desembarco aliado en Normandía.

            Cuando Luis estuvo en Canadá y la India fue para eliminar a unos agentes nazis enviados allí para provocar atentados y preparar una posible invasión de dos países de dominio Británico.

            Para terminar la historia volvemos al principio, cuando Luis le dijo a mi madre que su hijo había muerto. Se fundieron en un abrazo y yo me abracé a sus piernas. Al preguntarle si la causa de la muerte había sido provocada por los bombardeos, con lágrimas en los ojos Luis dijo que no había muerto físicamente, que había muerto para él: su hijo se había afiliado a las juventudes Hitlerianas… Mientras hablaba, introdujo el uniforme de Policía Montada en la estufa de carbón y lo quemó.

            Cuando se alejaba de casa un hombre vociferaba el titular de un periódico que sostenía en su mano: “los aliados desembarcan en Normandía”

            Al terminar la guerra Luis volvió a Alemania. Su esposa, creyéndole muerto, se había vuelto a casar y Luis regresó a Barcelona sin sacarla de su error. Se casó con una española y vivieron en un piso de la calle Rosellón esquina Paseo de San Juan, donde murió unos diez años después.



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            Todo lo narrado en la sinopsis anterior es totalmente cierto. Tan solo he añadido, a la realidad, un par de cosas: el personaje “garganta profunda” y sus encuentros en El Molino son pura fantasía. He comprobado en Internet que durante aquellos años este local estuviese abierto y ciertamente fue cuando cambió de nombre para llamarse, como ahora, “El Molino”. En aquella época la vedette más famosa era “Bella Dorita”.


7 dic. 2012

La vida critica... 44 - Otra tira dedicada a mi dentista

Hace unos días publiqué una tira dedicada a los dentistas. Como dije estoy en manos de uno de ellos y está construyendo un puente para mí. Primero pensé que sería similar al del rio “Kwai”, pero el precio que va a costarme creo que será como los construidos por Calatrava o el famoso de San Francisco.
Imagino que por él podrán circular coches, camiones y también personas. Para amortizar el coste  tendré que cobrar peaje, pero los lectores de este espacio no debéis preocuparos: lo tendréis gratis. Si lo solicitáis tendréis un pase de libre circulación para ir por el de un lado a otro, y no temáis que cierre la boca, mientras estéis cruzándolo, pues tendrá iluminación nocturna, (con este precio tendrá luces y farolillos como el de San Francisco).
Me habría gustado dibujar una historieta con este argumento: empezaría con el dentista internándose en mi boca como un espeleólogo, con casco y linterna incluidos y, al salir, yo estaría sin dientes y él con un montón de billetes en sus ávidas manos.
Al escribir estas cosas me doy cuenta de la suerte que tienen los guionistas. Lo que ellos escriben en un par de horas, nosotros necesitamos un par de meses para dibujarlo.
Hace ya días que quiero dar las gracias a los seguidores de este blog. Intenté mandar una carta a cada uno de vosotros pero no pude o no supe hacerlo.
Como que la crisis actual nos afecta a todos, menos a los políticos ineptos que la provocaron, voy a intentar dar una pequeña alegría a alguien esta Navidad.
Si seguís este blog es porqué sois aficionados al dibujo y las historietas. Antes de estas fiestas navideñas pondré todos vuestros nombres en una caja y una mano “inocente” sacará uno de ellos. A quien le toque le mandaré un original de una de las tiras de “La vida critica…” publicadas aquí.
Gracias a todos por seguir mis dibujos y mis historias.

5 dic. 2012

Telavision 5 - Otra tira de la familia frente al televisor

El ministro de incultura Wert se está cubriendo de gloria y haciendo amigos en todas partes, sobre todo en Cataluña. Parece que quieren volver a la época de la dictadura.

3 dic. 2012

La vida critica... 43 - Esta tambien va de niños

Espero que la crisis nos deje tranquilos, aunque parece que va para largo y los politicos no tienen mucha prisa. Tal vez si los recortes se los hicieran a ellos correrían más.

1 dic. 2012

Proyectos - Una historia de Jan Europa y Doctor Impossible que no llegó a publicarse.

“Halcones y Palomas”, una historia de Jan Europa y Doctor Impossible que no llegó a publicarse al cerrar Editorial Bruguera y dejar de editarse ambos personajes.
En este episodio Jan está en Barcelona para buscar la ayuda de Dr. Impossible para resolver dos casos ocurridos durante la segunda guerra mundial. Esta es la sinopsis de las primeras páginas de una de ellas, “Halcones y Palomas” que empieza con la desaparición de Amelia Earhart, “Lady Lindy”, la famosa viadora que desapareció en el Océano Pacifico cuando daba la vuelta al mundo en su avión, un Looked Electra plateado, entre Lae, en Nueva Guinea, y la isla Howland. Pero, ¿desapareció realmente?
 En la página que ilustra este texto veis las primeras viñetas de esta historia, y en una de ellas, mientras un hidroavión de la armada norteamericana vuela sobre una lancha, que se ha unido al rescate, nadie imagina que en ella se oculta la aviadora desaparecida.
Allí están Jan, Amelia y Fred Nooah, el copiloto de la famosa aviadora. Todo fue un plan perfectamente urdido para que el mundo creyera la desaparición de la aviadora.
Tiempo atrás, Jan y Amelia se conocieron cuando ambos aprendían a volar. Ahora, ella le pidió su ayuda para evitar una guerra que los “Halcones” de Estados Unidos y Japón intentan provocar entre los dos países. Los “Halcones” son militares y financieros de ambos lados del Pacifico, a quien une una sola bandera: la del poder y el dinero. Su proyecto es provocar el inicio de una guerra para beneficiarse sin importarles el coste humano y económico. Todas las crisis mundiales han empezado, cuando unas manos invisibles, han movido los hilos de ciertas marionetas para crear el caos y beneficiarse de todo ello. Cuando el dinero desparece de unas manos no cae en el vacío: va a parar a otras que lo están esperando. Naturalmente en esta serie quién está detrás de toda la crisis son “Los Iniciados Negros”. Creo que, en la realidad, con otros nombres, también hay quien mueve los hilos de todas las crisis para beneficiarse, como decía antes.
Jan y Amelia conocen esta conspiración y deciden actuar para impedirlo. Es imprescindible que la aviadora desaparezca en el Pacifico, y esto sucedió el 3 de Julio de 1937. Todo empezó cuando el Senador Walter le pidió a Jan que colaborara en la desaparición de Amelia: ella debía ir a Japón a advertir a las “palomas” de aquel país, que luchaban por la paz como ellos, del complot que se estaba preparando.
Por esto Jan estaba en aquella barca para ayudar a la aviadora a desaparecer y llegar al Japón para evitar la guerra.
Como todos sabéis no lo consiguió, pues el 6 de Junio de 1941 los japoneses bombardearon Pearl Harbor, tal como habían planeado los “Halcones” de ambos países.
Esto es tan solo la sinopsis del principio de la historia, que tiene una trama históricamente sorprendente, y un final impactante al que Jan llega con la ayuda del “Doctor Imposible” en las calles de Barcelona. Tal vez un día podré dibujarla y publicarla.