28 feb. 2013

Otra portada de Sindy - Detras de ella su casero Pascual

Me inspiré para hacer este persona en el dueño del Hotel Fawlcet, (o algo así) una serie de la televisión inglesa, con un humor tipicamente britanico, que me encantaba ver y me hacía reír. Pascual es también, como el otro, un canalla tacaño, que daba mucho juego para el humor en esta serie. Ya veis que nunca me he cerrado las puertas a ningún estilo. Anque siempre he preferido las historias de fantasía y aventuras, lo pasé muy bien dibujando estas series para chicas que, pienso, pueden tener tanta calidad como las otras.
El unico problema que tenía era que, como que la protagonista era una muñeca "competencia" de Barbie, tenia que vestirla con los vestidos que llevaba la muñeca. Esto también me sucedió cuando, con Sommer y Pepe Gonzalez, dibujamos los cuentos de Barbie para la editorial Egmont.

27 feb. 2013

TelaVision 17 - ¿Recordais a Silvester Stalone?

Nuestro amigo López se deja influenciar por las peliculas de la tele, como ya sabemos. Podría ser peor: podrian hacerlo los telediarios con sus noticias sobre la crisis y politicos corruptos. ¡Lopez podría salir con un abrigo estilo Barcenas!

25 feb. 2013

Club del Misterio 73 - La mujer fantasma

En esta serie de novela negra se publicaron algunas de las mejores que se habian escrito hasta entonces, y yo ilustre la mayoria de ellas. En "La mujer fantasma", de William Irish, alguien ha estrangulado a su espoa, y él está tranquilo: tiene una perfecta coartada para silenciar a la policía. Una mujer llamativa tocada con un abigarrado sombrerito naranja le ha acompañado durante toda la noche por bares, restaurantes, teatros... Pero la legión de testigos no recuerdan ni la mujer, ni el sombrero. Y cuando se evoca a un fantasma para salvar el propio cuello, es necesario un milagro para que el fantasma se materialice.

La vida critica... 67 - Una prenda sin marca no es nada.

¿Cómo puede alguien llevar una camisa o unos pantalones sin marca y no sufrir un ataque cardíaco? Es como ir desnudo ante el mundo. Es lo que piensa el chico de esta tira y muchos otros, por desgracia. Naturalmente son los más guapos del barrio...
A veces estas marcas estan fabricadas por manos infantiles, en paises subdesarrollados, cobrando unos sueldos de miseria. Por suerte esto sucede cada vez menos debido a la presion ejercida desde las redes sociales. ¡Algo bueno han de tener!

24 feb. 2013

Otro desnudo de espaldas de Beth.

Puede ser tan bello como de frente; pero no es lo mismo que alguien "te dé la espalda". Cuando esto sucede,  y se acaba una relación, el alma se rompe en pedazos, que has de recoger para volver a recomponerla, y es dificil y doloroso.
Es como romper un dibujo y, después, intentar pegarlo para que quede como nuevo: siempre quedarán las señales de dolorosas cicatrices.
Y como en tantas cosas de la vida, que creemos injustas, la misma pregunta: ¿Por qué?

23 feb. 2013

Rebell Witch, otro proyecto que no llegó a publicarse



                                               REBEL WITCH
En el interior de la cabina de pilotaje de un hidroavión tenemos a Harry, el piloto, y su ayudante Walter. Este tiene entre sus manos un gran mapa desplegado. A través de la puerta de la bodega abierta, vemos un desorden de jaulas llenas de gallinas. Algunas sueltas, revolotean histéricas.

Una gran panorámica, vista desde las costas de una isla tropical. En primer término, de espadas, vemos un grupo de piratas. Su aspecto les hace parecer sacados de una película del tipo “Piratas”, de Polansky. Son viejos y sus trajes parecen hechos jirones. El más viejo, que lleva una pata de palo, parche en el ojo y un garfio a modo de mano, señala con este hacia el cielo. Vemos el hidroavión que, dejando tras de sí una estela de humo, se precipita hacia el mar.
Más tarde vemos a Harry, con aire distraído, en medio de una espesa jungla, tropieza con una argolla que hay en el suelo. Al tirar de ella descubre unas escaleras que bajan hacia una gruta.
Vemos el interior de una cueva con estalactitas y telarañas. La cueva aparece iluminada con grandes velas, colocadas en lujosos candelabros. En primer término Harry saluda con gesto de sorpresa. Sentada frente a él, aparece una guapa joven que se está pintando las uñas. A su alrededor vemos cofres repletos de oro, joyas, etc.
Ella dice entonces, mirando a Harry: “¡Vaya, al fin llegó mi príncipe azul!
Y así empieza esta historia de brujas, “Rebel Witch”, que empecé a dibujar para Ediciones B, también, y que tampoco llegó a publicarse. Supongo que ella sigue en la cueva esperando a su príncipe azul, Harry.
Este proyecto que, como digo, no llegó a realizarse, me lo inspiro una serie de televisión de principios de los sesenta, “Embrujada”, que en aquella época era muy divertida. Y esta serie, a su vez, se inspiró en una película anterior, cuyo título era “Me casé con una bruja”.
Tanto en cine como en historieta se han realizado muchas series con una protagonista que es una bruja. Sin ir más lejos, Trini Tinture dibujó “Ema es encantadora”, pero esta que tenéis hoy solo como proyecto tenía, tal vez, más acción y humor que las que he mencionado. Por lo menos es lo que intente en los primeros bocetos y algunas páginas que llegué a dibujar. Uno de estos días os mostraré alguna de las primeras que hice y están, inéditas, en su carpeta.

22 feb. 2013

La vida critica... 68 - No todos los médicos son así...

Por suerte no todos son como el psiquiatra de la tira, aunqué he conocido alguno que se le parece. Monica, la doctora que atiende a mi madre estos últimos años, es totalmente distinta. Que  venga a visitarla es una de las pocas cosas buenas que me han sucedido durante este tiempo. No es solo la doctora que la mantiene con vida, sino que la considero una de mis mejores amigas. Espero que, cuando necesiteis un médico, encontreis alguien como ella.
Ah, ayer vino Taradete a buscar la tira de esta serie que sorteé entre vosotros y el fué el afortunado. Ya nos conociamos porqué me hizo una entrevista hace tiempo, pero fué muy agradable volver a verle y charlar con él. Además, me ayudo a colocar espacios nuevos en el blog que yo no sabia como hacer. ¡Gracias amigo!

19 feb. 2013

TelaVision 16 - Psicosis, de Alfred Hitchcok

Muchos de vosotros no habiais nacido cuando el maestro del suspense filmó esta película, pero la han proyectado tantas veces, en cualquiera de los canales de televisión que aún tenemos GRATIS, que posiblemente la habeis visto. Bien, en realidad habeis visto la sesión de anúncios, como Lopez, y algún trozo de la pelicula perdido en el vasto mar la publicidad.

18 feb. 2013

La vida critica... 66 - Otra tira para distraernos de las malas noticias

Esta chica no habia descubierto, todavía, los SMS o el Wash up. De lo contrario estaría todo el día tecleando en su mobil como una posesa, y su padre dispondria de su telefóno sin problema.

16 feb. 2013

Mi vida antes de Bruguera 21 - Cinco días en Montserrat



No soy católico. Soy agnóstico, pero a los diecisiete años estuve cinco días en Montserrat para saber si podía tener fe en una religión en la que tanta gente cree.
Os aseguro que, después de pasar aquellos días en el monasterio, hablando con los monjes y viviendo con ellos, si no salí de allí con la fe que fui a buscar es que soy un agnóstico sin remedio. Solo os diré que, uno de los días, el padre Jorge me hizo llorar hablándome de la Virgen, pero ni así…
Lo que si cambió fue mi aprecio y respeto por aquellos monjes. Hasta que fui allí, los curas eran para mí una especie de diablos disfrazados de negro, que aterrorizaban a la gente con sus amenazas del infierno eterno. Era la época de la posguerra y la dictadura. Cuando veía un cura por la acera, cruzaba la calle para no toparme con él. Muchos de ellos eran franquistas y se notaba en su apoyo a la dictadura y sus predicas en contra de los rojos, masones y separatistas.
La primera vez que encontré un sacerdote progresista fue en la escuela. Yo, cuando había clase de religión, decía que estaba enfermo y no iba a clase. Era un acuerdo al que habían llegado el director de la escuela y mi madre, que eran amigos pues habían estudiado juntos.
El sacerdote que venía a dar estas clases se dio cuenta de lo que sucedía y vino a hablar conmigo. Era un cura progre, como he dicho, que no abundaban en aquella época. No me dijo nada por mis faltas de asistencia, sino que me dijo las preguntas que haría en los exámenes finales para que pudiera aprobar el curso. Era un bendito y, años después, mientras hacía el servicio militar y teníamos un capellán castrense que era uno de aquellos fascistas que abundaban entonces, supe que tuvieron un enfrentamiento verbal y casi llegaron a las manos. El padre Miguel, que así se llamaba, era progresista y catalanista también, otro pecado de aquella época.
¿Y cómo llegué con mis antecedentes a pasar cinco días en Montserrat? Pues porqué un intimo amigo mío, Carlos, iba con frecuencia al monasterio con frecuencia y conoció allí al Padre Jorge, un amigo de mi madre de su juventud, que se había hecho benedictino después de la guerra civil. Una de las veces que Carlos fue al monasterio de Montserrat subí con él y conocí al padre Jorge. Hablamos de su juventud, de su amistad con mi madre y vi un mundo religioso distinto al que estábamos acostumbrados en aquel tiempo: los monjes de Montserrat eran progresistas, catalanistas y era un placer hablar con ellos.
Por esto acepté su invitación de pasar cinco días allí, hablando de religión con mi alma abierta a todo lo que pudiera venir. Y como es natural, lo que vino fue una de estas anécdotas que recuerdas toda tu vida, y que podrían ser una escena de una película cómica o de una historieta.
Carlos y yo éramos invitados del padre Jorge y, como tales, comíamos con los monjes y dormíamos en una celda junto al monasterio. Y en la primera comida sucedió el desastre.
Los invitados comíamos en la mesa principal, junto al Abad, los principales monjes y otros invitados, como un obispo de un país del Este que vivía exiliado allí con ellos.
Cuando sirvieron el primer plato yo, que no había pisado una iglesia en mi vida, estaba tan nervioso que no podía dar bocado. Tomaba, como podía, una cucharada y se quedaba en la boca sin tragar. Empezaron a pasar los minutos, los otros comensales terminaron el primer plato uno tras otro y yo seguía encallado. Para ponerme más nervioso aún, cuando llegaba un monje con retraso a la comida, se tumbaba en el suelo, justo a mi lado, y no se levantaba hasta que el abad, con un gesto, le permitía levantarse e ir a su puesto en una de las mesas donde estaban los otros monjes, todos en silencio pues ni tan solo masticaba: todos habían terminado menos yo.
El abad Escarré, (que después estuvo exiliado en Roma, junto al padre Jorge, perseguidos por la dictadura) me miraba fijamente. A veces se quitaba las gafas y seguía mirándome con insistencia, y yo me ponía cada vez más nervioso y era incapaz de tragar ni una cucharada. Y así pasaron más de quince minutos eternos.
Cuando el Abad volvía a mirarme, yo pensaba: “Claro, sabe que no soy católico y por esto me mira de esta manera”. Y mientras, un nuevo monje se tumbaba junto a mí, largo cual era, hasta que recibía permiso del Abad para levantarse.
Fue entonces cuando oí la voz en susurro de Carlos que me decía: ¡Acaba de una vez! ¡Están esperando que tu termines para servir el segundo plato! En aquel momento supe porqué el Abad me miraba de aquel modo. En cuanto aparté el plato, hizo una señal y entraron varios monjes, con bandejas, y sirvieron el segundo plato. Fue otro de aquellos momentos en que deseé que la tierra me tragara.
Tan solo quiero añadir que, en aquella época, el padre Jorge era el director de la revista “Serra d’or”, que editaban los monjes. Escribió un artículo en el que decía que un filosofo comunista (no recuerdo ahora el nombre) pensaba las mismas cosas que diría un cristiano católico. En aquellos tiempos una cosa así no podía decirse y cuando la policía fue a Montserrat a detenerle, él estaba en el aeropuerto, donde yo le había acompañado, camino de Roma, donde vivió exiliado durante muchos años junto al Abad Escarré, que tuvo que exiliarse también por hacer unas declaraciones al diario “Le Monde en que criticaba la política del estado.
Desde entonces, hasta que el padre Jorge murió, cada vez que venía de Roma, o volvía allí, yo iba a buscarle al aeropuerto y le llevaba a Montserrat, o viceversa. Fue un miembro más de mi familia. Yo continué siendo agnóstico, pero que amistad más “celestial” tuve con aquel monje Benedictino.

15 feb. 2013

Hoy sale a la venta "Hazañas Belicas" de Jan Europa

"Moreneta del Destino", el cuaderno de Hazañas Belicas protagonizado por Jan Europa, esta hoy a la venta con dos meses de retraso pues tenia que publicarse en Diciembre.
La historia transcurre en Montserrat, cuando Himmler, el lugarteniente de Adolf Hitler, estuvo allí en busca del Santo Grial. Uno de estos días contaré una anecdota que me pasó cuando estuve cinco dias en el monasterio de Montserrat, buscando algo muy distinto.
Al salir de casa he visto una larguisima cola de gente y he pensado que, sin duda, estaban esperando para ser los primeros en adquirir un ejemplar. Me he hinchado como un pavo y les he saludado con orgullo esperando que vinieran a pedirme que les firmara un cuaderno. Me han mirado con cara de lástima y han seguido con sus manos en los bolsillos sin hacerme puñetero caso. Era una cola del Inem...
Esta es la página cuatro del cuaderno que espero alguien lea.

13 feb. 2013

TelaVision 15 - Otra version de Casablanca

La primera parodia de esta obra maestra del cine la dibujé para la serie Cinemateca, del TBO, y el guión lo escribí yo naturalmente. Esta la hice para"El Tebeo" y el guión es de Oscar Aibar, actualmente director de cine. En ambos casos el final es completamente distinto al film. Como diría Rick: "tocala otra vez, Sam".

11 feb. 2013

La vida critica... 65 - No todos los niños son así...

...y, por suerte, tampoco sus hermanas. He conocido hombres que también hacian lo mismo que la chica de la historieta. La diferencia está, como siempre, en el modo en que la gente lo ve. Es como aquello de "un hombre publico" o "una mujer publica", ¿verdad? ¡Aunque, actualmente, tal vez tenga ya peor sentido el primero que la segunda, con la que está cayendo con los politicos!

9 feb. 2013

Mi vida en Bruguera 20 - Una de chinos en el Soho



                
La primera vez que estuve en Londres, trabajando para Creaciones Editoriales, lo hice en compañía de Gemma Bitrian y Ramón, su marido. Pasamos varios días en esta ciudad, que siempre me ha gustado, y compartimos muchos momentos con Luis Llorente, el agente de Creaciones en Inglaterra.
Si habéis leído otras anécdotas de “Mi vida en Bruguera”, ya sabéis que con Gemma tuve una amistad de estas que pueden contarse con los dedos de las manos.
Los días que vivimos allí fueron de risas y risas, como nos sucedía casi siempre, en la editorial, y más aún al estar de vacaciones. Pero una de las cosas más graciosas que nos sucedió, y que nos hizo llorar de risa como posesos, fue al salir del “Picadilly” un restaurante italiano al que fui muchas veces en mis estancias en Londres, y que estaba muy cerca de la oficina de Creaciones.
Íbamos por una callejuela del Soho y me puse a contarles un chiste a Gemma, Ramón y Luis, que venía también con nosotros.
El chiste, que tal vez ya conocéis, es uno de Jesucristo que está en la cruz, y un soldado romano le increpa: “” ¿No eres el hijo de Dios?, ¡pues a ver si bajas de ahí…! ¡Venga, baja ya de una vez…!” y Jesús, que empieza a cabrearse, desclava primero una de sus manos, luego la otra y grita, mientras se cae al suelo…” ¡Hay,…. que me la pego!”.
En cuanto empecé a contar el chiste, en medio de la estrecha acera, mis amigos se pusieron a reír cuando yo tan solo había llegado al principio, con el soldado romano, Jesús en la cruz, y ellos riéndose ya como locos, casi cayendo al suelo.
Mientras yo seguía contando el chiste, gesticulando con los brazos en cruz, ellos parecían ni tan solo escuchar lo que les decía, pero cada vez se reían con más ganas, se les soltaban las lágrimas y casi se meaban de tanto reír.
Yo seguía contando el chiste sin entender de qué se reían tanto, si aún no había llegado a lo gracioso, que es el desenlace final. Y entonces supe lo que pasaba: cuando llegué a lo de “Jesucristo desclava una mano, luego la otra y…”, naturalmente yo gesticulaba con los brazos en cruz, soltando primero uno, luego el otro…, y entonces le día una torta a un pobre chino que estaba detrás de mí. ¡Mientras explicaba el chiste, como que estábamos en una calle muy estrecha, estaban esperando con toda la paciencia oriental, siete u ocho chinos a mi espalda sin atreverse a pasar! Cosa que hicieron, en cuanto acabé, sonriendo y haciendo pequeñas reverencias, mientras Gemma, Luis y Ramón se apoyaban en la pared para no caerse también, como Jesucristo, pero del ataque de risa que sufrían desde el principio.

8 feb. 2013

La vida critica... 64 - La crisis y el ingenio

La adivina de esta tira podría ser una excelente ministra del actual gobierno. Seguro que encontraría la manera de estafar a la gente, como con esta pobre mujer, y conseguir unos ingresos sin necesidad de ningún sobre.

6 feb. 2013

TelaVision 14 - El futbol es sagrado

No es justo que se estropée la tele mientras estan dando un partido de nuestro equipo. Por suerte, a veces tenemos un amigo que entiende en electronica y nos arregla el problema: otras veces es peor...
Ayer publiqué unas ilustraciones de novela negra. Siempre me ha gustado dibujar toda clase de temas en diferentes estilos. Me siento comodo en cualquiera de ellos. Espero que a los que seguis este blog os suceda lo mismo.

5 feb. 2013

Club del Misterio 82 - Ilustraciones de novela negra

"El pozo y el pendulo" es el titulo de la ilustración que hice para esta colección de Bruguera.

la otra es "La marca de la muerte roja", del mismo libro pero un capitulo distinto.


4 feb. 2013

La vida critica... 62 - Esta tira la dibujé hace años...

...pero creo que está completamente de actualidad, por desgracia. La crisis obliga a mucha gente a volver a la casa paterna, o a la de los abuelos, como en este caso.

2 feb. 2013

Mi vida en Bruguera 19 - Otra metedura de pata.



Cuando llevábamos un tiempo trabajando para la revista Tina, los editores vinieron a Barcelona para conocer a todos los dibujantes que trabajábamos para ellos a través de Creaciones Editoriales. La primera editora que vino, anteriormente, solo nos conoció a Paco, Purita y a mí. Un año después dejó aquel puesto y entonces empezó un nuevo editor, Ernst Winkler, una extraordinaria persona también, con quién sigo manteniendo una buena amistad. Con el vino su esposa, su ayudante con su marido, y a este le pusimos el “mote” de “el Gamba”, pues siempre comía este plato y se ponía colorado como si fuese de la misma familia.
Vinieron, también, los dibujantes que no eran de Barcelona, como Jesús Redondo y su mujer, a los que conocí en aquella ocasión.
El primer día fuimos a comer a “Can Cortés”, un restaurante en pleno bosque en la ladera del Tibidabo, y fue allí donde conocí a Jesús y Ana, su mujer con quién simpatizamos enseguida.
Hacía poco tiempo que, la que había sido mi novia durante años, me había dejado para casarse con otro: era de Burgos y, en aquellos momentos, las gentes de aquella provincia me parecían unos malvados (he de aclarar que he tenido muchos amigos de Burgos a quién quiero y aprecio. Aquello fue algo momentáneo y ya veréis porqué lo explico ahora)
Aparte de los nacidos en Burgos, teníamos aún muy presente el recuerdo de la dictadura, y yo no podía ver ni en pintura a la gente de derechas de entonces, ni a los militares que habían ganado la Guerra Incivil. Naturalmente toda mi familia y yo pertenecíamos al bando de los perdedores.
Nos sentamos en unas mesas frente a unas impresionantes vistas del bosque y el “Vallés”, con la montaña de Montserrat al fondo: un lugar precioso y espectacular.
Sentados a mi lado estaban Jesús Redondo y Ana, con quien, como he dicho, simpatizamos desde el primer momento.
Cuando ya íbamos por postre, y habíamos hablado sin parar de nuestro trabajo, sus hijas y toda la vida en general, a mí se me fue la lengua y dejé ir la perorata de todas mis fobias y antipatías.
 A los militares, les dije, solo lea haría andar unos metros Mediterráneo adentro, el tiempo suficiente para que se ahogaran y no quedara ni uno. En cuanto a la gente de Burgos les condenaría a cocer en las calderas del Infierno…, y en este preciso instante de mi tremebunda explicación, una lucecita se encendió en mi cerebro, como una alarma, y me dije: “Ondia, les acabas de conocer, déjame que aclare algo…”y les pregunté inocentemente: “vosotros no tendréis alguna relación con Burgos, ni algún conocido militar, ¿verdad?”
Y entonces Ana, la mujer de Redondo, me contesto con una sonrisa que jamás olvidaré: “¡Yo soy de Burgos y mi padre es coronel…!”
Me quedé más helado que el crocante que estábamos comiendo, rojo de vergüenza y buscando una salida de emergencia por donde escapar, antes de que acabaran conmigo.
Pero la verdad es que no se tomaron mal nada de lo que, desgraciadamente dije: les hizo gracia y fue el principio de una larga y sincera amistad. Después de esto, siempre que volvimos a reunirnos, recordábamos lo sucedido mientras se lo contábamos a alguien, como hago yo ahora.