El “Moro Muza” y la Comendadora de la orden de Muza Beni
Casi.
La reina Isabel de Inglaterra, tambien es Comendadora.
Los que habéis leído “Pinceladas”, la vida de mi madre, sabéis
que estudió magisterio. Entonces, uno de sus compañeros de estudios fue José
Almuzara, con quien le unía muy buena amistad. Pasaron bastantes años hasta
que volvieron a encontrarse y reanudaron aquella amistad juvenil.
En Cataluña tenemos una frase que sirve para referirse a
cualquier cosa rara, incomprensible o extraña: decimos, “esto parece cosa del
Moro Muza”, o cosas parecidas referidas a este personaje que yo siempre creí
del imaginario popular.
Lo que en casa no sabíamos es que, Almuzara, el compañero de
estudios de mi madre, durante estos años había rebuscado en su pasado familiar
y había conseguido documentos suficientes que le acreditaban como descendiente
directo del “Moro Muza”, el último rey moro que reinó en nuestra tierra hasta
que fueron expulsados de esta península. Recordemos que el dominio musulmán
duro más de setecientos años.
Cuando nos contó todo esto, y que después de varios años de
presentar documentos y pruebas ante los juzgados, fue reconocido como
descendiente directo de aquella dinastía y ostentaba el título de “Su Alteza Real Sidi Jusef de Almuzara Beni-
Casi, de Navarro y de Español, deBelldellou, de Bardari y de Bagües. Heredero
de la Casa Real de Muza y Beni-Casi. Y
un montón de títulos más que ya no pongo pues llenaría ya todo el espacio. En
casa nos quedamos boquiabiertos y no nos pusimos a reír pues el Príncipe estaba
completamente serio.
Como que a nosotros todo esto no nos afectaba en absoluto,
si era príncipe o no, le seguimos tratando del mismo modo que había hecho mi
madre durante su juventud: como a un buen amigo y compañero de estudios a quien
apreciaba. Y debo decir que el, a pesar de todos estos titulos, hacia lo mismo
y era una persona sencilla y encantadora.
A partir de entonces vino a ver a mi madre, y a todos
nosotros, con frecuencia y de un modo habitual. Como que mi madre le apreciaba
mucho le hizo un retrato al oleo y se lo regaló, (como había hecho muchas veces
con las personas que apreciaba). El quiso que en el cuadro figurara el escudo
de su casa Real de Beni-Casi, y mi madre así lo hizo.
Y aquí empieza la segunda parte de esta historia. El
príncipe, agradecido, nombró a mi madre “Comendadora de la Orden de Beni-Casi”.
El titulo sigue en casa, y la entrega se realizó en la casa de Almuzara, en una
especie de recepción a la que asistieron otros “Comendadores”, entre los que
había algún militar y distintas personalidades de nuestro país.
Como curiosidad he de decir también que, hasta que mi madre
recibió este título, tan solo había una mujer que hubiese sido nombrada
comendadora como ella: Isabel II de Inglaterra.
Las personas que no me conocen pueden pensar que todo esto
que estoy contando es un guión de Mortadelo y Filemón, del inefable Ibáñez,
pero os aseguro que todo es rigurosamente cierto y, mientras escribo esto,
tengo ante mí el pergamino con el título.
El Príncipe Almuzara murió hace algunos años y yo ahora
tengo la duda de si este título es hereditario o no, pues en caso afirmativo es
muy distinto poner en tus tarjetas, o en Facebook, por ejemplo: Edmond F.
Ripoll – ilustrador, o poder poner, como Isabel II de Inglaterra, Edmond F.
Ripoll, “Comendador de la orden de Beni-Casi”. Como que no quiero que se me
considere un usurpador o un falso
heredero seguiré poniendo tan solo “Ilustrador”, pero eso sí, de la Orden de
Beni-Casi.