20 ago. 2013

Jan Europa - Como empezó esta historia -Página 3

Una corta explicación de como empecé a escribir y dibujar esta historieta hace un montón de años.


Jan representa la eterna lucha del bien y el mal, y quise simbolizar en él a la humanidad que avanza lenta pero inexorablemente hacia un futuro mejor, en total armonía con la vida. En el desenlace de la serie veremos que Jan no es inmortal por casualidad, sino que esta llamado a ser el guardián de nuestro futuro.

                        En contraste con él tenemos a David, su amigo de aventuras que está inspirado en un personaje real de mi infancia. Se llamaba Luis Yüte, era alemán, amigo de mis padres, y durante la segunda guerra mundial el jefe del contraespionaje aliado en Barcelona. La mayoría de las personas creen que todos los alemanes eran nazis, y no era así. Luis era un demócrata antinazi y cuando yo tenía cinco años empezó a circular por mi casa de forma habitual. Era todo lo contrario a los espías del cine o las novelas, bajito con el pelo canoso que a veces teñía de pelirrojo o de otro color para cambiar de aspecto, y con un terrible acento alemán. Era mi héroe en la vida real.
                        Cuando venia, me sentaba en sus rodillas y me explicaba, como si fuera un cuento, aventuras vividas por él. Lo se porqué, pocos años después, en Radio Barcelona, transmitían un programa basado en casos verídicos de espionaje sucedidos durante la segunda guerra mundial. Muchas veces yo sabía el desenlace, antes de que lo transmitieran, pues era una de las historias que me había contado Luis. Podría contar un montón de ellas, pero me limitare a explicar una tan solo. Los jefes del espionaje de los dos bandos enfrentados reciben respectivamente la orden de matarse el uno al otro durante un viaje a Ginebra. Como no hay demasiado sitio en el hotel, les toca compartir habitación. Conviven juntos diversos días ocultando las intenciones mutuas. Pero llega un momento en que uno le dice al otro (este fue Luis): “Mira, yo se quien eres y tu sabes quien soy yo y los dos sabemos que hemos recibido la orden de matarnos. Pero ahora que he convivido contigo y te he conocido como persona, no soy capaz de hacerlo. Mátame tú si quieres, pero yo no puedo”. No se mataron: se volvieron a separar como si nunca se hubieran encontrado.
                        Naturalmente tan solo alguno de los episodios tiene como base las historias de Luis. En general es todo pura invención tal como le dije a un lector de Sevilla que vino a conocerme en la época en que se publicaba la serie en las páginas de Mortadelo. Vino adrede desde Andalucía para hablar conmigo. Según él, todo lo que yo explicaba en estas historias era realidad. Los Iniciados Negros existían, me dijo, mientras hablaba en susurros, pues a él lo vigilaban hacia tiempo y no podía hablar más claro sin correr peligro. Cuando le dije que se equivocaba, que todo era pura invención, se marcho con una sonrisa de complicidad diciendo que, naturalmente yo tampoco podía decir la verdad porqué, como a él, a mi también me vigilaban…
                        Debo decir que, viendo como funciona el mundo, tal vez aquel chico tenía razón, los “iniciados negros” existen y son la causa de tantas calamidades como vemos casi a diario. Si es así, confío en que exista también un Jan Europa y unos guardianes del poder para salvarnos de tanta mala gente que sigue aún corriendo por ahí.

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